“El trasplante renal como modelo de vertebración sanitaria en España” y “Hacia una mejor salud cardiovascular en España” han sido los temas abordados en la tercera sesión del Ciclo Interacadémico del Instituto de España 2026, en la participaron los doctores Javier Burgos Revilla y Juan Tamargo Menéndez, de la Real Academia Nacional de Farmacia de España y Real Academia Nacional de Medicina de España , respectivamente.
Javier Burgos señaló que en 2025 se practicaron más de 110.000 trasplantes de riñón en 921 países del mundo -3.999 en España, según datos de la Organización Nacional de Trasplantes-, más de 40,000 de hígado y más de 10,000 de corazón. Nuestro país, añadió, tiene una tasa de donación de trasplante “que está en lo más alto de la estadística del mundo por encima de 55 trasplantes por millón” de habitantes. Y, en lo que se refiere al trasplante renal, España tiene una tasa de 81 trasplante por millón de habitante, “que es la segunda más alta del mundo”.
Junto a ello, aludió a que en España hay actualmente unos 68.000 pacientes que sufren insuficiencia renal crónica, de los que el 57% tiene un trasplante, el 38% está en hemodiálisis y el 4% está en diálisis peritoneal. En cuanto a las personas que han recibido un trasplante renal, el 51 por ciento de ellos tiene más de 60 años. Y, otro dato igualmente significativo aportado por el doctor Burgos fue el relativo a que cada 75 minutos un paciente entra en un programa de diálisis o recibe un trasplante.
El citado ponente facilitó igualmente un dato que viene a avalar la cohesión del Estado y solidaridad: el 23 por ciento de los órganos que se extraen en una comunidad autónoma se trasplantan a pacientes de otra comunidad autónoma distinta. Esto permite que todos los pacientes que necesitan un trasplante tengan acceso “a un injerto en las mismas condiciones”, con independencia de su lugar de residencia.
Primera causa de fallecimiento en Europa
Por su parte, el doctor Tamargo analizó lo relacionado con las enfermedades cardiovasculares, que actualmente ya son la primera causa de fallecimientos en Europa y la segunda en España, detrás de las producidas por las enfermedades oncológicas. Sin embargo, es la primera causa es la primera causa de fallecimientos en las mujeres, así como de las hospitalizaciones en mayores de 65 años. En España, según los datos que facilitó, hay más de 11 millones de personas que sufren algún tipo de enfermedad cardiovascular.
En su intervención lanzó un mensaje para que la política sanitaria en esta área se centre principalmente en la prevención, en controlar los factores de riesgos que desembocan en enfermedades cardiovasculares y realizar un cribado de la población para determinar quiénes tienen esos factores de riesgos que pueden acabar en una enfermedad cardiovascular.
“Loque estamos proponiendo es un cribado de la población sana, entre comillas, para identificar, corregir y tratar de forma precoz y de los factores de riesgo cardiovascular, retrasar el desarrollo de la enfermedad cardiovascular cuando es reversible y finalmente prevenir los eventos cardiovasculares agudos. Y por supuesto, los programas de prevención secundaria, coordinados entre atención primaria y hospitales son importantes, porque reducen los nuevos infartos en un 30% y el ictus en un 55% y las hospitalizaciones, que ahí se va la gran cantidad de dinero y los costes”.
